Posturas de yoga contraindicadas para problemas cervicales

Posturas de yoga contraindicadas para problemas cervicales

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Posturas de yoga para la espondilosis cervical

Las agendas agitadas, los trabajos de oficina y los estilos de vida sedentarios con largas horas sentadas en una postura fija concreta están pasando factura en el frente de la salud. Todos los niveles de bienestar se ven afectados: mental, emocional, físico y social. Estar pendiente de los ordenadores y los teléfonos inteligentes durante muchas horas provoca problemas en el cuello, las cervicales y los hombros.
La espondilosis cervical es una enfermedad degenerativa común causada por el desgaste crónico de la columna cervical. Los discos que se encuentran entre (que amortiguan) las articulaciones de las vértebras del cuello de los huesos de la columna cervical también se ven afectados. En muchos casos se observan crecimientos anormales y espolones óseos de la columna (vértebras). Con el tiempo, todos estos cambios pueden comprimir una o más de las raíces nerviosas causando síntomas de dolor. En GenX los casos de espondilosis cervical van en aumento debido al uso excesivo de teléfonos inteligentes u ordenadores, posturas incorrectas y falta de ejercicio físico. El principal culpable es el factor del estrés que hace que los síntomas empeoren.
Matsyasana (Postura del Pez) – Matsyasana ofrece fuerza y flexibilidad a la columna vertebral y la beneficia en su totalidad. Largas horas sentado frente al ordenador o manejando continuamente el teléfono inteligente causan estrés y tensión esta postura es muy útil para aliviar ese estrés.

Posturas de yoga contraindicadas en el embarazo

2. Postura del barco (Paripurna Navasana): Aquí el cuerpo necesita formar una “V” equilibrándose sobre las nalgas. Las piernas deben estar en el aire y los brazos deben extenderse hacia delante en paralelo al suelo. Esta postura fortalece los músculos abdominales y los flexores de la cadera, pero también supone un esfuerzo para la espalda y el cuello.
3. Postura del arco (Dhanurasana): En esta postura el cuerpo tiene forma de arco. Tumbado boca abajo hay que levantar las piernas y sujetar los tobillos. Para hacer esta postura hay que calentar primero la parte superior del cuerpo. Cuando los brazos se estiran hacia atrás para sujetar los tobillos, el cuello también se estira. Es por esta razón que esta postura debe ser evitada por aquellos que sufren de dolor de cuello.
4. Postura del camello (Ustrasana): Similar a la postura del arco, esta postura se realiza con las rodillas en el suelo. Aquí también hay que estirarse hacia atrás y mantener los tobillos. Al hacer esto, cada vértebra de la columna vertebral se dobla a su máxima capacidad. Pero es posible que algunas de ellas no puedan doblarse tanto como las demás debido a la tensión de los músculos y ligamentos que las rodean. Es entonces cuando sientes molestias en el cuello.

Ejercicios de yoga para el nervio pinzado en el cuello

El yoga es una práctica antigua desarrollada en la India hace casi 4.000 años. En la última década, el yoga se ha hecho cada vez más popular en Occidente y, en la actualidad, unos 15 millones de personas en Estados Unidos lo practican.
Por lo general, en Estados Unidos las clases de yoga consisten en una combinación de ejercicios físicos, ejercicios de respiración y meditación. El yoga se ha utilizado durante miles de años para promover la salud y prevenir enfermedades, y muchas personas con problemas de espalda han descubierto que el yoga les proporciona varios beneficios, entre ellos:
En los últimos años, los investigadores se han interesado por el estudio de los efectos del yoga en el tratamiento de las enfermedades, y los estudios son alentadores en el sentido de que el yoga puede ser una parte útil del plan de tratamiento de muchas afecciones médicas tan variadas como las enfermedades cardíacas, el síndrome del túnel carpiano, la epilepsia, el asma, la adicción y muchos problemas de cuello y espalda.
Aunque ningún tratamiento funciona para todo el mundo, muchos aspectos del yoga lo hacen ideal para tratar el dolor de espalda y el dolor de cuello. Por ejemplo, los estudios han demostrado que quienes practican yoga tan sólo dos veces por semana durante 8 semanas obtienen ganancias significativas en fuerza, flexibilidad y resistencia, que es un objetivo básico de la mayoría de los programas de rehabilitación para el dolor de espalda o el dolor de cuello.

El índice de contraindicaciones de las asanas de yoga pdf

Normalmente, el yoga es una de las mejores cosas que podemos hacer para abrir las partes rígidas del cuerpo y aliviar el dolor. La mayoría de las veces, las posturas de yoga aflojan los nudos y liberan la tensión almacenada. Sin embargo, el dolor de espalda puede ser particularmente complicado, y a veces, ciertas poses de yoga pueden empeorar el dolor de espalda. A continuación hay 5 posturas que no son necesariamente malas para la espalda de todo el mundo, pero definitivamente pueden ser problemáticas para aquellos que ya están lidiando con un dolor de espalda grave.
Yo no diría que tengo un dolor de espalda severo, pero tengo algo, y esta postura definitivamente me molesta la espalda. La postura del camello está diseñada para estirar la parte delantera del cuerpo, especialmente los abdominales y el pecho, pero también ejerce mucha presión sobre la parte baja de la espalda. Esto puede causar problemas si tienes problemas de espalda o de disco. Si intentas hacer esta postura, asegúrate de ofrecer apoyo a la parte baja de la espalda con las manos mientras la realizas.
Para ser claros, no deberías intentar esta postura a menos que seas un yogui intermedio o avanzado. Exige un alto nivel de flexibilidad y fuerza. Sin embargo, aunque tengas la experiencia necesaria para realizarla, debes tener cuidado si sufres algún tipo de dolor de espalda. Sí, esta postura abre la parte delantera del cuerpo, pero lo hace ejerciendo una presión extrema sobre la espalda y la columna vertebral. Para un estiramiento similar de la parte delantera, prueba la postura del puente o la media rueda. Estas posturas logran el mismo estiramiento, pero mantienen la columna vertebral más neutral.